martes, 13 de febrero de 2018

José Blanco: Los intelectuales y la política

Gran parte de la chispa de la palabra de Jesús Silva-Herzog (JSH) procede de su maestría en el manejo de los adjetivos. Pero los adjetivos, se sabe, sirven para engrandecer, endulzar o, por el contrario, sirven también para desacreditar o condenar. En su primera intervención, la que generó el reciente affaire de algunos intelectuales y articulistas contra AMLO, JSH incluyó adjetivos o derivas adjetivales, como estos: en el pasado AMLO “repetía cantaletas”; tenía “reacciones de torpeza inaudita”; era un “sectario”; también era “irascible, intolerante y grosero”, e “in­transigente”. En el presente ha vuelto a ser un “peligro”, pasó de “sectario” a “oportunista”, “traidor” (de Morena); fue “deshonesto”; ha vuelto a ser un “priísta” (la palabra tiene una enorme carga negativa); carece de “nervio ideológico” (¿es ideológicamente un blandengue?, ¿eso?); las ideas no le importan; le importa su ambición de “recoger a todos los ambiciosos” (de plano a ¿todos?).

de La Jornada: Política http://ift.tt/2nWogWJ

No hay comentarios:

Publicar un comentario