jueves, 17 de octubre de 2019

Julio Hernández López: Astillero

La renuncia de Carlos Romero Deschamps a la dirigencia del sindicato nacional de trabajadores petroleros ha reavivado la esperanza popular de que haya castigo a los grandes corruptos del país. La ostentación, por parte del secretario general de uno de los sindicatos más poderosos del país, de la riqueza mal habida y la constante exhibición de su impunidad amparada por gobiernos priístas y panistas a lo largo de 26 años de imperio, hicieron del personaje (nacido en Tampico, Tamaulipas, 76 años atrás) uno de los receptáculos más afinados del repudio popular.

de La Jornada: Política https://ift.tt/32jUiOq

No hay comentarios:

Publicar un comentario