lunes, 11 de noviembre de 2019

Ortiz Tejeda: Nosotros ya no somos los mismos

Con un retraso que a cualquier señorita, habitué de las páginas de esa publicación imaginativamente llamada ¡Hola! le hubiera provocado un soponcio, telele o supiritaco así, conocimos la casi totalidad de los mexicanos la noticia de la celebración de un desayuno que, de haber sido cubierto por la revista antes mencionada, de seguro habría iniciado la reseña más o menos así: “El pasado 22 de octubre se llevó a cabo el más luminoso breakfast al que hemos asistido. No vacilaría en calificarlo de ‘galáctico’. O qué, ¿una galaxia no es precisamente una enorme conjunción de estrellas? Pues eso precisamente fue el desayuno al que hago referencia: las más refulgentes estrellas del universo castrense –diría la alambicada cronista– estaban allí presentes”. Y puede que agregara: un espectáculo igual no se vería en ninguno de los dos importantes observatorios astronómicos del país: San Pedro Mártir en Ensenada, BC, o el de Tonantzintla, Puebla, y ya encarrerada en la exaltación, culminaría: tal vez ni en el del Llano de Chajnantor, al norte de la República de Chile, considerado de los más importantes del mundo.

de La Jornada: Política https://ift.tt/2rxFBtI

No hay comentarios:

Publicar un comentario