No parecieran provenir de un escenario previo a las elecciones tan denso y tan cargado de presagios negativos, incluso violentos. Fueron dos caballeros de la política que a contrapelo de la realidad montada (los preparativos para un fraude nacional de última hora, que no fue activado) e incluso de la realidad actual (ayer mismo, problemas graves en Puebla y en algunos lugares de Chiapas), se condujeron por pasillos y salones de Palacio Nacional para dar testimonio público de su voluntad gustosa de escenificar una transición administrativa de terciopelo.
de La Jornada: Política https://ift.tt/2IRZZZm
No hay comentarios:
Publicar un comentario