El zapatismo, antes y ahora, termina en el lugar del referente de congruencia enfrentado a todo poder político. La postura de Emiliano Zapata hace 100 años, la radicalidad del neozapatismo de Chiapas, y la protesta de quienes hoy luchan por agua y tierra en Morelos tienen un punto en común: no se doblegan ante el incumplimiento de sus demandas.
de La Jornada: Política http://bit.ly/2SGq6fN
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