Después de que el presidente Andrés Manuel López Obrador afirmó que un ex presidente de la República fue contratado, tras concluir su sexenio, en una empresa extranjera que vende energía eléctrica a México, lo que definió como tráfico de influencias, Felipe Calderón se asumió como el aludido, pero rechazó haber participado en algún acto de corrupción.
de La Jornada: Política http://bit.ly/2t6yzK4
No hay comentarios:
Publicar un comentario