Sinopsis. dejamos a la señora senadora Martha Cecilia Márquez frente a la “más importante” tribuna del país, iniciando su alocución. La legisladora pronunció un discurso absolutamente prescindible. No aportó información novedosa, mucho menos una propuesta racional, inteligente, factible y surgida de su caletre. En su intervención farfulló, trastabilló y la lengua se le hizo bolas. (Ver el video). Su exigencia primordial asustó incluso a sus propios partidarios: ¡Que los funcionarios den la cara! ¡Pero qué ocurrencia!: lo peor de las conferencias de prensa mañaneras en Palacio Nacional es, precisamente, contemplar una galería de funcionarios al borde del colapso, la transmutación o la evaporación. ¿Por qué el masoquismo de exigirles en las madrugadas, como si fueran miembros de la Falange: “cara al Sol con la camisa nueva”? A mí me resultarían más creíbles sus explicaciones desde el desayunador de sus casas, de su sala o despacho, que verlos allí sosteniéndose uno al otro y nosotros, todavía en pijama, apostando cuál se cae primero.
de La Jornada: Política http://bit.ly/2Sre2xQ
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