El Paso, Texas., La paisana del derrocado presidente Manuel Zelaya –la mujer es de Olancho, Honduras– alcanza a Rubén García a la mitad del galerón. Sus ojos son una súplica. Apretuja a la niña a su lado: “Mi hija es débil mental, mírela, pero no es ella la que me preocupa. Mi hermanito, mi hermanito tiene 20 años y me lo quitaron. Yo me voy a las cuatro de la tarde y no sé dónde está. Si lo deportan, si me lo regresan a Honduras lo van a matar los mareros”.
de La Jornada: Política http://bit.ly/2Y810o2
No hay comentarios:
Publicar un comentario