Bavispe, Son., “Aquí fue donde calcinaron a mi hija”, explicó con voz quebrada Adrián LeBarón antes de acuclillarse para remover el grueso plástico negro y la cinta amarilla de criminalística –de la extinta PGR– que intenta preservar sin alteraciones el lugar del crimen. “Estas cenizas que quedaron es para que haya justicia”, agregó.
de La Jornada: Política https://ift.tt/2QRz0oh
No hay comentarios:
Publicar un comentario