Fue en el cerro del Nixtamal, en El Rincón de la Montaña, donde el padre Mario Campos, como coordinador de la Pastoral Social de la diócesis de Tlapa, vislumbró la fuerza trasformadora de los pueblos de la Costa-Montaña de Guerrero. Nunca imaginó que las comunidades de su parroquia subirían al cerro con sus autoridades, danzas y bandas de música a esperar el nuevo año, en 1993.
de La Jornada: Política https://ift.tt/2NloiHe
No hay comentarios:
Publicar un comentario