Como empresario llegado a un primer plano nacional gracias a las marcadas concesiones del gobierno del entonces presidente Carlos Salinas de Gortari, Ricardo Salinas Pliego se había movido con extremo cuidado en cuanto a la exposición pública de su persona y, en especial, con una permanente corte de abogados dispuesta a demandar, larga y costosamente, a quien se atreviera a difundir información o críticas hacia él y sus negocios habitualmente polémicos y tachados de puntos oscuros o abusivos.
de La Jornada: Política https://ift.tt/376MxQy
No hay comentarios:
Publicar un comentario