Si algo caracteriza a Pablo Gonzalez Casanova es la coherencia. Una vida donde el amor y la lucha se entrecruzan. Amor para vivir la vida en plenitud y luchar por hacerlo posible. Sin esa capacidad de amar, su obra no tendría sentido. Pero no hablamos del amor como prédica moralizante: “sólo estamos destacando el hecho de que biológicamente, sin amor, sin aceptación del otro, no hay fenómeno social, y que si aun así se convive, se vive hipócritamente la indiferencia o la activa negación”. Así lo expresan los neurobiólogos Francisco Varela y Humberto Maturana.
de La Jornada: Política https://ift.tt/3b26Xex
No hay comentarios:
Publicar un comentario