Tu discurso de oposición a la 4T es simple: si un presidente electo por mayoría tiene cada vez más aprobación, lo llamas dictador. De ahí se sigue que los demás poderes de la República, el Legislativo y el Judicial, están sometidos a “sus caprichos”. Inclúyase a los “organismos autónomos” y, entonces, lo que está en juego es “la democracia y la libertad”. Añádase las conferencias de prensa diarias del Presidente vistas como “propaganda” y atentados contra la libertad de expresión, y habrás terminado. Lo enuncias desde la marginalidad de una fantasía de destitución, desde la confrontación total de no reconocerle ninguno de sus logros, así sean palmarios, sin espíritu democrático y empecinado en crear una obstrucción a corto plazo de todas sus decisiones. Sin propuesta de futuro, te condenas a ser un obstáculo del presente más instantáneo: el de hoy por la mañana. Y, luego, te sorprendes de los resultados. ¿Qué no entendiste?
de La Jornada: Política https://ift.tt/2SaRAuR
No hay comentarios:
Publicar un comentario