Lo que más indigna a Daniela Domínguez es ver el maltrato a los animales, por eso, a sus 11 años de edad, ya tiene claro que uno de sus planes en la vida es llegar a la universidad, porque “a lo mejor puedo ser veterinaria”. Su madre, quien vendía cosméticos en un puesto ambulante en Xochimilco y hoy trabaja en una fábrica de dulces, ya le dijo que cuenta con su apoyo.
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