A Othón Cortez la historia le pegó con la fuerza de un mazazo. Estuvo en el lugar menos indicado y en las horas más oscuras de la historia reciente: Lomas Taurinas, Tijuana, hace 26 años. Murió este martes, aunque su tiempo quedó atado a aquella tarde y a los 18 meses que pasaría en prisión por un crimen que no cometió.
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